El papel del diseñador de programas de capacitación es encontrar la mejor manera de ayudar a los empleados a alcanzar sus metas

 

Ahora que ya sabemos la importancia de la capacitación dentro de una organización como lo mencioné en el artículo ¿Porque fallan las capacitaciones empresariales?, me gustaría plantear un tema para la reflexión sobre la forma en que los capacitadores de excelencia forman objetivos de aprendizaje de capacitación.

 

De acuerdo con una encuesta realizada por In-Focus con más de cinco mil estudiantes, lo que buscan las organizaciones es optimizar el rendimiento. El 75% quiere ser capaz de trabajar más rápido. Es decir, en cada capacitación, se las preguntas a resolver son:

 

 

  • ¿Qué voy a mejorar?
  • ¿Qué proceso quiero optimizar?
  • ¿Qué tan eficaz seré después del entrenamiento?

 

Ellos quieren saber cómo el entrenamiento tendrá un impacto positivo en su capacidad para hacer el trabajo (por lo que recomiendo a las personas que quieran tener instructores internos revisen los principios de la andragogía).

Cada curso debe comunicar claramente, y en todo momento, los beneficios que ayudaran a mejorar los procesos. En general, los objetivos se definen el punto de vista de la organización y no desde la perspectiva de los estudiantes, mucho menos desde el punto de vista de las empresas capacitadoras. Que no pueden generar una conexión emocional con los beneficios reales e involucrar al estudiante en un nivel más certero. Veamos cómo puedes identificar y preparar a un instructor interno.

 

Características fundamentales que debe tener:

Organización de Visión – Ser capaz de localizar todas las necesidades de la empresa y los capacitados.

Estudiante Visión – Aumentar su seguridad mediante la localización de nueva información. (Seguir aprendiendo)
Entiendo que el papel del instructor es evaluar con precisión el contexto y encontrar la mejor manera de ayudar al estudiante a lograr su objetivo. Mostrar en público los beneficios de llevar a cabo la formación en lugar de enumerar los objetivos de aprendizaje.

 

Hemos seleccionado algunas pistas, que puedes compartir con tus instructores internos, sobre cómo puede atraer a un público interesado en capacitarse.

 

Un comienzo grandilocuente. Nada de comenzar las clases de la manera tradicional: presentación de los contenidos, la estructura del curso, objetivos, bla, bla, bla. Innovar y comenzar el curso con una curiosa historia relacionada con el tema, proponer una charla, un paseo, una experiencia visual o sonora.

 

Fomentar el intercambio y la informalidad. Añadir humor, un lenguaje más simple, crear “momentos de sorpresa”, es decir, iniciativas, actividades y retos a los que están fuera de horario y para fomentar la interacción entre los miembros del grupo de manera que incluso en línea, están en comunicación constante.

 

Provoca interés. Usar historias para explicar cómo sucedieron las cosas y demostrar cómo los personajes y las situaciones pueden estar relacionados con el contexto de los empleados.

 

Apuesta por un diseño impresionante. Haz el material atractivo, fácil de entender y visualmente dinámico y platícanos tu experiencia.

 

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Nos vemos en la cima

Roberto Recillas

Simpleness Master