La suerte es algo que normalmente nos sucede al mundo, a nosotros y a las empresas. Si consideras que esta fuera de tu control… no te molestes en tratar de manejarlo; pero si crees que es posible te invito a que continúes leyendo.

 

En el nuevo libro “Great by Choice”, Jim Collins y Morten T. Hansen estudiaron el papel de la suerte para explicar el éxito corporativo. Esta investigación sugiere el hecho de que la suerte puede ser administrada, aunque tal vez no sea de la manera que te lo estés imaginando.

 

Para conseguir algo de tracción empírica, tenemos que definir que es la suerte, la cual manejaremos como eventos que en gran medida están fuera de nuestro control, impredecibles, y que pueden afectarnos significativamente (buenos o malos).

 

En este libro se analizaron las historias de acontecimientos en las empresas exitosas que tuvieron “suerte” y las que no la tuvieron. Una conclusión clave fue que los ganadores y los trabajadores promedio encontraron, en promedio, el mismo número de eventos de buena y mala suerte. El resultado fue que “… no son tanto los eventos que te den, sino, lo que haces con ellos”, a ese retorno se le llama suerte.

 

Llevando esta idea a nuestra vida laboral, la pregunta clave es, ¿Cómo se puede obtener un alto “retorno de la suerte” en el trabajo?

 

  1. Ver la vida como un flujo de eventos suerte

Imagínate nadando en un río en el que los acontecimientos o eventos de la vida – buenos y malos – fluyen a tu manera y te golpean. No es ni bueno ni malo. Simplemente es. Cuando comienzas a tener esta mentalidad de “flujo de suerte”, se puede comenzar a gestionar estos acontecimientos a tu favor, pero sólo entonces.

 

  1. Prepárate para eventos de “mala suerte” (sin duda vendrán).

Los mejores líderes en el estudio se han preparado para eventos de mala suerte mediante la construcción de reservas (materiales e intelectuales) y funcionando con operaciones económicas en los buenos tiempos. Del mismo modo, todos podemos prepararnos para eventos de mala suerte en el trabajo mediante la incorporación de los márgenes de seguridad en lo que, la adquisición de opciones y la construcción de una sólida red de  equipos de trabajo.

 

  1. Eventos de buena suerte

Los mejores líderes del estudio tenían una extraña habilidad para detectar eventos de buena suerte. Mi conjetura es que los eventos más la buena suerte, son producto de los pensamientos que tenemos ya sean pequeños o grandes, malos o buenos. El problema es que los acontecimientos de la buena suerte a menudo se manifiestan en formas ambiguas y triviales y que pueden hacer que sean difíciles de detectar. No basta con detectar un caso de buena suerte, también hay que estar dispuesto a modificar sus planes para actuar en él.

 

  1. Ejecutar actos brillantes cuando se presentan las oportunidades

En 1949, en Venecia, Italia, la cantante de ópera, entonces en gran parte desconocida, María Callas tuvo un gran evento de buena. La protagonista para el papel Elvira había caído enferma, y en la banca  de 26 años de edad, Callas tomo el papel. Y cuando llegó ese momento, se levantó sin titubear y nació una estrella.

 

Es importante que te prepares intensamente, de comprometerte con todos los recursos que tengas en tus manos, y observar cuando tu competencia falla para poder entrar a la vía rápida.

 

Seguramente escucharas decir con envidia a tu alrededor: “Oye, que buena suerte tuviste”. Pero en realidad solo fue un retorno de oportunidad que se convirtió en suerte. Y que ahora sabes… está dentro de tu control.

 

 

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Nos vemos en la cima

Roberto Recillas

Simpleness Master