No basta con tener excelentes herramientas de entrenamiento y capacitación, es preciso aplicarlas de manera correcta.

 

La formación no solo se limita a la capacitación de técnicas empresariales y de desarrollo del negoción, es importante llevarlas a un punto de crecimiento personal. Este tipo de acciones son las que marcan la diferencia en las empresas y los hace miembros de un grupo selecto; son aquellas con la cultura del rendimiento, reconocidos por los clientes, los empleados y el mercado en general.

 

Sin embargo, invertir esfuerzos, tiempo y dinero en la capacitación del personal no equivale al éxito inmediato o incluso a largo plazo. Así que ¿Por qué debemos confiar en estas herramientas? Pues muy sencillo es necesario aplicar correctamente estos recursos para evitar que nuestra empresa sea el próximo Titanic. Así que echa un vistazo a estos consejos para seleccionar los mejores entrenamientos para tener un quepo fuerte y evitar hundirnos en un mercado tan cambiante.

 

No entender la necesidad de los empleados: esta es una de las principales razones para el fracaso de un entrenamiento. Si el desarrollador se da cuenta de que la formación no agregará valor a su vida y su rutina de trabajo; no va a participar y, peor, perderá tiempo e interés para el próximo entrenamiento. Lo mismo puede suceder si tus empleados sienten que no pueden seguir el curso, por falta o exceso de experiencia, sin duda se pierde la motivación.

 

Los contenidos y herramientas (sistemas y equipos) deben ser adecuados y específicos a las necesidades de los participantes para que sean capaces de tomar ventaja de ellos en los negocios. Antes de cualquier iniciativa, hay que realizar una Detección de Necesidades de Capacitación (DNC) de los empleados y la empresa para que todo se cumpla y estar satisfecho.

 

Errar por el tipo de formación otorgado: hay plataformas y diferentes medios para transmitir conocimientos. Por ejemplo, dependiendo de la complejidad del contenido. Además de las clases que se imparten en persona con los manuales, los empleados pueden necesitar material de vídeo y también una comunidad en línea que permite el apoyo y el intercambio de experiencias e información. La empresa pierde al no invertir en el aprendizaje de diferentes fuentes.

 

Fallas en la evaluación de efectividad: a menudo, la eficacia de la formación se ve en abstracto por los administradores, porque ellos no saben cómo medir los resultados de la formación. Por lo tanto, la atención en medir los resultados de un programa de formación consiste en la recopilación de información a través de la retroalimentación de los empleados, para observar el desempeño posterior a la formación y el seguimiento de las métricas de éxito del negocio.

 

Esperar resultados inmediatos: es muy común en los programas de formación empresarial, es importante para el empleado que tenga tiempo para procesar la información, para entender, probar y saber aplicarlo en su rutina. Por lo tanto, la compañía necesita un sistema de apoyo de rendimiento para ayudar a la transición de la teoría de la información a la práctica, que puede ser una red social corporativa o incluso una comunidad de conocimiento que se reúne para fomentar el intercambio de ideas entre expertos y colegas de la zona.

 

 

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Nos vemos en la cima

Roberto Recillas

Simpleness Master