Algunas de las principales fuentes de estrés son: la forma en que percibimos el mundo, nuestro lenguaje, las exigencias e imposiciones –propias o ajenas– que nos atrapan en un mundo en el que  ‘tenemos que’ o ‘debemos de’. ¡Libérate de ellas!

 

Salgamos o no de viaje, todos necesitamos de un buen descanso. Es más, no necesitan ser vacaciones para que experimentemos una sensación de tranquilidad. Una de las principales fuentes de estrés son las exigencias e imposiciones –propias o ajenas– que nos atrapan en el mundo del “tener que” y nos generan mucha ansiedad.

 

Pon atención a lo que dices y piensas  a lo largo de un día y detecta cuantas veces te topas con frases relacionadas al “tener que”. Por ejemplo: “Tengo que soportar este trabajo”; “Esto no tendría que estar sucediendo así”; “Él o ella tendría que tratarme de otra manera”; “Tienes que quererme como yo a ti”.

 

¿Qué emociones te generan dichos pensamientos? ¿Quién te dijo que las cosas tienen que ser como tú las crees o esperas? ¿Qué te dices cuando las cosas no salen como esperabas? ¿Qué podría sucederte de seguir pensando así? ¿De qué te sirve pensar así? ¿Encuentras más pérdidas o ganancias?

 

Otros posibles caminos que tomar:

 

Del ‘Tengo qué’ al ‘Voy a’

 

En PNL decimos que lo que declaramos, crea nuevas realidades. Piensa en el “Sí” más importante que hayas dicho en tu vida.

 

¿Cómo cambio tu mundo a partir de esta declaración?

 

Del mismo modo, todo lo que decimos y nos decimos va generándonos ciertos resultados.

 

Si mis conversaciones (internas o externas) están llenas de “tengo que”, probablemente experimentemos mucho estrés por lograr que se cumplan y muchas frustración o enojo cuando no sucede así. ¿Cómo te sentirías si reemplazaras el “Tengo que” por un “Voy a”?

 

En el primero sólo vemos las tareas  y obligaciones que hay que cumplir, la mayoría de las veces lo que nos mueve es el miedo a no ser o hacer lo que se espera nosotros.

 

En el caso del “Voy a”, se trata de una convicción, un propósito conducido por nuestra visión, sueños y deseos de realización. La frustración es menor aquí, pues aunque las cosas no sean como deseamos y comentamos errores, sabemos que estamos en el camino correcto hacia lo que buscamos.

 

De lo “terrible” al “desafío”

 

Cuando sólo nos fijamos en el contraste que existe entre lo que sucede y lo que nos tendría que estar sucediendo, nublamos nuestra vista ante las oportunidades de aprendizaje y crecimiento que nos brinda el momento presente.

 

Nos quitamos la posibilidad de realizarnos en cada paso y ante cualquier circunstancia, incluso en aquellas dolorosas y desafiantes. Creemos que sólo ciertas situaciones le darán sentido a nuestra vida, en vez de encontrar el sentido en cada situación.

 

Cambia las imposiciones por preferencias

 

En su libro Cómo controlar la ansiedad antes de que la controle a usted, Albert Ellis nos habla de tres principales imposiciones y deberes absolutistas que son una fuente importante de sufrimiento:

 

  1. Imposiciones dirigidas a uno mismo: Debo rendir en todo como sea y hacerlo bien, si no es que no valgo como persona.

 

  1. Imposiciones dirigidas contra otras personas: Los demás deben tratarme amable y justamente, si no es que son despreciables.

 

  1. Imposiciones dirigidas hacia el entorno: Las condiciones que me rodean deben estar hechas de manera que yo consiga todo lo que quiero y evite todo lo que no deseo, si no el mundo será un sitio bastante horrible

 

Para cambiar el malestar que estas imposiciones generan, el autor propone agregarles un “pero” o un “sin embargo” para convertirlas en preferencias.

 

Por ejemplo: “Preferiría que mi jefe hubiera reconocido mi trabajo, sin embargo, mi talento y capacidad no dependen de su opinión”; “Deseo que correspondas al cariño que te tengo, pero si no lo haces, no significa que algo esté mal conmigo”.

 

Te invito a que hagas una lista de tus principales imposiciones y la rediseñes supliéndola por deseos y preferencias.

Texto: de alto nivel

 

 

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Nos vemos en la cima

Roberto Recillas

Simpleness Master